Publicado el 09 de Abril, 2012 a las 19:43 horas
Reconocen puntos de acuerdo en foro sobre la NOM 186
1

El pasado 26 de marzo de 2012 en la nueva biblioteca pública “Juan José Arreola”  se llevó a cabo el Primer Foro sobre Destilados de Agave bajo el lema “El proyecto de la NOM 186 SCFI 2011”, organizado por dos centros públicos de investigación del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (CONACyT), el Colegio de Michoacán (COLMICH)  y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, (CIESAS) así como por la Universidad de Guadalajara (UdeG) institución anfitriona, y la asociación civil Tequila Interchange Project (TIP).

            La bienvenida corrió a cargo de los representantes de las instituciones convocantes, Martín Sánchez (COLMICH), Susan Street (CIESAS), Juan Manuel Durán (Biblioteca, UdeG) y de los organizadores Paulina Machuca (COLMICH) y José de Jesús Hernández López (CIESAS, UdeG).  José de Jesús señaló que al ser la realidad más compleja que sólo pensar en opositores y defensores del proyecto de NOM a discutir, el foro estaba pensado para dialogar desde la diversidad de puntos de vista con la intención de llegar a plantear propuestas de una NOM más incluyente. En ese tenor, el evento estaba organizado en cuatro mesas en las cuales se habían agrupado a diferentes ponentes bajo los siguientes criterios: 1. La NOM y los productores, 2. La NOM y la toma de decisiones, 3. La NOM y otras miradas, 4. La NOM y las cuestiones jurídicas.

Antes de la primera mesa, el doctor Abisaí García Mendoza del Instituto de Biología de la UNAM, impartió la conferencia magistral “La diversidad de agaves en México” en la cual mostró la riqueza de biodiversidad existente en el país y sensibilizó sobre la amplitud de especies y variedades que representan los vocablos agave, agavácea, mezcal.

La primera mesa estuvo moderada por Delphine Mercier del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos y participaron Alejandro Olmedo, productor de raicilla jalisciense; Emilio Vieyra, de la Unión de mezcaleros de Michoacán; Rafael Gálvez, productor de destilado de agave en Tonaya, Jalisco; Ron Cooper, productor y distribuidor de mezcal de Oaxaca en Estados Unidos; y por la academia Rogelio Luna Zamora.

Algunos de los participantes manifestaron su oposición al actual proyecto de NOM, porque en caso de aprobarse sus productos se verían afectados debido a que no podrían utilizar el vocablo agave para comercializarlos, además de la imposibilidad para cultivar esa planta dentro de la zona de una Denominación de Origen.

Económicamente los pequeños productores quedarían en desventaja competitiva porque estarían obligados a etiquetar su producto como “destilado de agavácea”, y ya no “destilado de agave”, lo cual generaría confusión y tal vez rechazo por los consumidores.

Un amplio sector señaló que la privatización del vocablo “agave”, al registrarlo como marca o restringirlo para los productos de ciertas denominaciones de origen, constituye un avance en los procesos de privatización y genera exclusión, provocando con ello malestar social. Al ser una planta existente en la naturaleza y ser el vocablo “agave” una palabra para referirse a esa realidad, el vocablo no puede ni debe quedar sujeto a la propiedad de nadie. “Es como si Jumex  obligara a las demás empresas a llamar ‘jugo de rutácea’ a los zumos de naranja”, señaló uno de los productores.

Asimismo, siendo la Secretaría de Economía la instancia gubernamental que promueve la NOM 186, los pequeños productores señalaron que la SE debería conocer a profundidad el mundo rural y campesino de quienes elaboran destilados de agave de manera artesanal, pues se trata del principal sustento económico de muchas familias que viven en zonas con distinto grado de marginación.

 Los pequeños productores comunicaron sus argumentos en pro de una norma incluyente, que los fortalezca en lugar de “sacarlos de la jugada”.

Rogelio Luna desde la academia expuso también su punto de vista, e invitó a los asistentes a firmar una carta donde algunos representantes de organizaciones y académicos puntualmente señalaban porqué convenía oponerse al proyecto. Esto generó molestia en algunos participantes, quienes más tarde pudieron exponer también su punto de vista; otros asistentes manifestaron su respaldo a la invitación de Rogelio.

Sin embargo, al final del foro, unos y otros reconocieron que tenían puntos de acuerdo y reconocieron la necesidad de sentarse a discutir esas convergencias con uno de los actores importantes en este asunto pero quienes no asistieron al evento: las autoridades.

La segunda mesa fue moderada por el investigador José Antonio Vázquez de la Universidad de Guadalajara.  Se esperaba la asistencia de cuatro tomadores de decisiones y un académico/consultor, pero sólo acudieron Miguel Cedeño por la Cámara Nacional de la Industria del Tequila, Juan Casados de Casa Cuervo, y Salvador Gutiérrez, académico de la Universidad de Guadalajara y consultor en materia de ingeniería química. Los ausentes fueron el representante de la SAGARPA delegación Jalisco y el del Consejo Regulador del Tequila.

En esta mesa, el ingeniero Miguel Cedeño y el licenciado Juan Casados expusieron las ventajas que representa contar con una normatividad en la materia, sobre la protección y seguridad que representa para el consumidor y cómo ello se encamina a controlar la fabricación de bebidas apócrifas, adulteradas que además de poner en peligro la salud de quien las consume, representa un mercado que se pierde para quienes sí están regulados.

Salvador Gutiérrez por su parte, mostró algunas de las inconsistencias del proyecto de NOM y sugirió una etiqueta, sobre todo para los tequilas, en la cual se le proporcione al consumidor información veraz sobre el proceso de producción: sobre la forma de cocción del agave, la manera de fermentarlo, y de destilarlo.

Por la tarde se continuaron los trabajos con la segunda conferencia magistral a cargo de José Antonio Vázquez, titulada “Usos y diversidad de agaves en el Occidente de México”.

 En ella el conferencista mostró cómo en investigaciones recientes han encontrado otras variedades de agave no registradas mostrando cómo por una parte el registro todavía no representa toda la diversidad existente, pero en contrasentido cómo es que ciertas prácticas de cultivo amenazan esa riqueza y representan una amenaza ecológica.

            La tercera mesa fue moderada por Margarita Arana de la fundación José Cuervo y en ella participaron David Suro, presidente de TIP; Pedro Jiménez uno de los expertos en mezcales (lo mismo de las plantas que de los destilados así denominados); Tomas Estes, propietario de tequila 8; Martín Pedro Tena de la UdeG, y Miguel Iwadare representante del Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial.

            Esta mesa abonó en la necesidad de tomar conciencia del riesgo que representa la diferenciación de vocablos, porque pocos son los consumidores informados y uno de los mensajes que podrían estarse enviando es el de una industria con problemas al interno.

Además de ello, David Suro y Tomas Estes, como productores de tequila y conocedores del mercado de consumo en Estados Unidos, Europa y Oceanía, coincidieron en la oportunidad que significaría una NOM donde los pequeños, medianos y los grandes productores de diversas bebidas alcohólicas a base de agaves, estuvieran representados.

Cada uno tiene sus ventajas, pero desde sus recursos y con los medios que se tienen al alcance produce para diferentes nichos de mercado, por ello tal vez en lugar de prohibiciones se requerirían impulsos para mostrar la diversidad.

 Iwadare y otro miembro de su grupo, señalaron cómo aunque se trate de los mismos agaves, la diferencia de lugar y de formas de cultivo, es decir, las maneras en las cuales se establece la relación entre un grupo humano y su medio ambiente, son particulares.

Detrás de cada acto que aparenta ser el mismo, hay complejos procesos culturales que son parte del valor agregado de cada producción agrícola e industrial y hasta ahora se han considerado poco.

 Martín Tena recordó en el mismo tenor que las plantas son seres vivos y que van modificando su estructura y composición con el paso del tiempo y debido también al factor humano, por lo cual, así como el agave que ahora se tiene hace mucho no existió, nada garantiza que se seguirá teniendo tal cual en el futuro.

            La última mesa fue moderada por Esteban Barragán de El Colegio de Michoacán. En ella participaron Alejandro Calvillo de la asociación civil El poder del Consumidor; Miguel Aguilar Ex director de la Dirección General de Normas; Adán Ravelero de la Asociación Nacional de la Industria de Derivados de Agave, y Luis Fernando Vázquez Olivera de Banuet Consultores. El representante del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial no se presentó.

            Tres posturas se distinguieron en esta mesa y dos constantes. La primera de las posturas es la de quien considera que en realidad al consumidor no se le ha tomado en cuenta para una norma que pretende informarle y protegerlo.

 La segunda es la de quienes producen otras bebidas derivadas de agave quienes categóricamente rechazaron engañar al consumidor y la de quienes manifestaron las ventajas de trabajar sobre la normatividad.

 Las constantes fueron: La necesidad de tomar en cuenta a los consumidores y de presentar un proyecto incluyente.

            Como cierre del evento, Paulina, José de Jesús y Thomas Calvo, recogieron algunos de los puntos de acuerdo del foro entre los cuales destacan los siguientes:

 1.    Los asistentes reconocen que más allá de las divisiones que por algunos minutos caracterizaron el foro, los ahí presentes, productores de agave, fabricantes de bebidas alcohólicas, comercializadores, tomadores de decisiones, defensores de los consumidores, académicos, exfuncionarios, consultores y demás participantes, todos conforman un grupo que requiere de la interlocución con las autoridades responsables de la emisión de dicha normatividad. Se lamentó la ausencia en ese foro de representantes del gobierno local y federal, quienes sí fueron invitados.

2.    Se reitera entonces que el foro trascendió una visión dual de opositores y defensores y que ante los puntos de acuerdo, hay algunas condiciones para buscar un diálogo urgente con las autoridades. 

3.    Los asistentes manifiestan su acuerdo en la necesidad de una normatividad, de una NOM que los represente y beneficie a todos. No hubo oposición a ser regulados, sino a la forma de ser regulados.

4.    Los asistentes reconocen que es urgente solicitar al gobierno en sus instancias correspondientes la apertura del proyecto de normatividad a consulta pública, porque esa fase del proceso de creación de una NOM es fundamental. Hasta ahora, la consulta al público ha sido omitida.

5.    Los asistentes llegan a un acuerdo para mantener el intercambio de información la cual contribuya a consolidar una red de intercambio entre sus miembros, además de realizar reuniones en pequeño comité para continuar con la discusión de temáticas que preocupan a todos.

Por último, como clausura del evento, los asistentes degustaron mezcal de Oaxaca, San Luis Potosí y Michoacán, tequilas, destilados de agave de Jalisco, raicillas y queso Cotija que ellos mismos habían llevado para compartir.

 

 

 

"Se lamentó la ausencia en ese foro de representantes del gobierno local y federal, quienes sí fueron invitados."
Por José de Jesús Hernández López .CIESAS Occidente
Share